Junto con el colegio Santísimo Sacramento y el Centro Universitario Don Bosco, la Escuela Profesional Don Bosco estamos aquí reunidos con un propósito claro y contundente: alzar la voz contra la violencia de género, un mal que afecta a nuestra sociedad. En este espacio de aprendizaje y crecimiento, somos más que miembros de una comunidad educativa; somos agentes de cambio.
La educación es la herramienta más poderosa para cambiar las cosas y nuestra arma para derribar barreras y construir un mundo donde la igualdad prevalezca. Cada uno de nosotros y nosotras tenemos el poder de marcar la diferencia y construir una sociedad justa e inclusiva. Ya lo decía Don Bosco: “De la sana educación de la juventud, depende la felicidad de las naciones”.

Recordemos que la violencia de género tiene varias formas de manifestarse. Es nuestra responsabilidad desafiar los estereotipos de género y promover el respeto mutuo. En este día, reafirmemos nuestro compromiso con la igualdad, celebrando nuestras diferencias y reconociendo el valor inherente a cada ser humano.
Hablemos de consentimiento, de respeto, de la importancia de escuchar y comprender. Cultivemos un ambiente donde todos y todas se sientan seguros, libres de prejuicios y discriminación. No permitamos que la violencia de género perdure en ninguna forma.
Que este acto sea un recordatorio de que juntos, como comunidad educativa, podemos contribuir a un cambio positivo, donde la equidad sea la norma y la violencia sea solo un recuerdo lamentable del pasado. ¡Hagamos la diferencia, hoy y siempre!

Equipo de la Escuela Profesional Don Bosco